ENTREVISTA CON MOSQUITO SANCINETO. El actor y maestro de improvisación impulsa la tercera edición de “Destravate”, el encuentro creativo que se está desarrollando en la Ciudad de Buenos Aires hasta el jueves, y que este año celebra la ley de identidad de género.

 

 

“Esperá que me arreglo un poco”, pide para posar en la foto. Saca un espejo y con un rouge rojo pinta sus labios, con sus dedos acomoda su cabellera también rojiza. “¡Listo!”, anuncia. Lleva pulseras y los dedos cargados de anillos. “Yo no me considero travesti, aunque muchos consideren que sí, este el juego que propongo, piensen lo que quieran”, dice con total franqueza Mosquito Sancineto, despojado de cualquier halo de provocación. Actor, director, maestro de improvisación y principal impulsor del festival Destravarte expone su orgullo ante la concreción de la tercera edición del evento definido como encuentro de arte trans, que tendrá lugar entre el 12 y el 15 de diciembre que este año celebra la ley de identidad de género.
–¿Cómo surgió el eslogan “Celebramos nuestra identidad y festejamos la diversidad”? –Por la ley de identidad de género. Algunas querían “Identidad de género ya”, pero no es imperativa la cosa, es una invitación ¡vamos a celebrar! El arte celebra, reúne, suma, el arte no impone, debate, muestra, abre puertas para ver qué se obtiene de eso. Este año hay dos sedes (ver recuadro) y habrá un reconocimiento especial a la entidad Teatro por la identidad. –¿Por qué el festival se define como un encuentro arte trans? –La convocatoria es para artistas trans, travestis, homosexuales, transformistas o que no lo sean pero abordan el tema. Yo creo que existe un arte trans. –¿Cuáles son las particularidades del arte trans? –Justamente, existe una actriz travesti que se sube a un escenario y que puede condicionar ese espacio siendo travesti misma o siendo una actriz que hace personajes femeninos. Luego el espectador hará el trabajo subjetivo de abstraerse y no verla como un travesti sino como una actriz más. Pero siempre está eso de “es travesti”, es necesario que, de a poco, eso se vaya esfumando. –¿Se ve primero la identidad sexual sobre el artista? –¡Claro! En este caso decimos trans porque somos travestis pero en unos años más el arte será más mixto y ya no será necesario ponerle Destravarte a este tipo de encuentros. Esperemos que lleguemos al “liberate” en vez del “destravate”. –El título Destravarse, ¿tiene relación al problema de la visibilidad? –Tiene varias lecturas. La visibilidad es una. El “destravarte” es un llamado a la comunidad para que empiecen a mostrarse sin prejuicios y también hay un llamado a la sociedad para sacarse la intolerancia. Intolerancia que a veces viene de la ignorancia de la educación que uno recibió, esa educación, la de la Iglesia que discrimina o aquella educación reaccionaria de la clase media que se queja y no sabe muy bien por qué, y que cuando empieza a profundizar o analizar los por qué descubre que están viviendo mal y que vale la pena descubrirse. Hay gente que con el festival inicia un proceso, el encuentro sirve como una llave que les activa algo. –¿Cuánto ayuda al impulso de aceptarse la ley de identidad de género? –¡Es buenísimo! Esto del documento para muchas compañeras es muy bueno. Hay un impulso de entidades y personalidades que nunca nos callamos la boca y logramos ir hacia delante, es un  proceso que yo vivo con la improvisación: siempre avanzar con una historia, y está bien y es sano. ¿Sabes cómo sana cuando alguien te acepta tal cual sos o cuando uno se mira al espejo y dice: qué suerte me miro y se quién soy? –¿Qué ambiente artístico rechaza más la identidad sexual? –La televisión, a no ser que seas lo que ellos quieran que sean, o sos la travesti puta, sin nada en la cabeza que tiene pura teta y culo, que hay que rechazar y a la vez hay que cogérsela. Aun hay ese tipo de libro de colegio secundario. –¿Cuál es lugar de mayor inclusión? –El teatro y estos movimiento de redes y cooperativas, lugares que sobre todo tienen autogestión. Hay compañías enteras de actores trans, es un camino difícil, pero lo hacen y, en el ámbito teatral, logran su objetivo que es que gente los vaya a ver.  –¿Falta mucho para que la heroína de la telenovela en TV abierta y en prime time sea una travesti? –¡Años luz! Pero lo vamos a lograr, por ahí comencemos por una trasnoche, pero algún canal dará el puntapié inicial. No soy el militante de “todos tienen que ser gay”, sólo estoy a favor de la diversidad.

Anuncios